Hoy una sombra
ha oscurecido el sol
por un momento.
miércoles, 6 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
Berlín en mayo
Imagen extraída del blog "A título personal" (http://parapaparra.blogspot.com/2007/09/la-puerta-de-brandenburgo.html)
Sale el sol temprano en Berlín
en las mañanas frescas de mayo.
Y aquel día salió aún más temprano.
Me encontré en la calle a un borracho
que, sin vergüenza, me pidió dos marcos.
Se los dí, y más le hubiera dado.
Tenía el corazón abierto,
lleno de esperanza, entregado.
A la noche había llovido
y bajo el sol todo brillaba
limpio, puro, recién fregado.
Entretuve las horas caminando.
Repiqueteaban mis pasos
sobre las baldosas de piedra
en la fría mañana de mayo.
Todo salió como había pensado:
A las once nos encontramos,
comimos con un compañero
y ya a la tarde juntos paseábamos.
Se levantó un poco de viento,
el cielo era ahora gris.
Yo me sentía destemplado.
La acompañé hasta una calle,
la calle que era su calle.
Allí me abrí las venas,
y un chorrito de sangre
me manchó los zapatos.
Pensé por un instante
que en mi alma entraría;
pero ninguna mano
me acarició temblando.
Cuando me quedé solo
supe que ya sabía,
desde el rayo de sol primero,
que aquello pasaría.
Qué ridículo es llevar un paraguas
en una tarde gris de mayo.
La noche venía del este.
El cielo negro devoraba
las calles y mi corazón.
Me senté en mi butaca.
Rodeado de gente
me sentía mejor.
Sólo faltó un espectador,
que era ¡mira por dónde!,
justo el de mi costado.
La ópera se me atragantó.
Me reí del destino
que tan claro dejaba
lo solo que yo estaba.
Hoy he recordado
que fui yo quien compré
aquella entrada junto a mí;
cuando todavía pensaba
que aquel día de mayo
el sol luciría en Berlín.
miércoles, 29 de abril de 2009
Diosa
Cuando finalmente, oh diosa, te dignes a visitarme
encontraras las puertas cerradas,
los muros cubiertos de escarcha.
Tan sólo el vaho responderá a tu aliento.
El hielo será tu compañero.
Yo, entretanto, te esperaré, inmóvil,
con el corazón en la mano,
encontraras las puertas cerradas,
los muros cubiertos de escarcha.
Tan sólo el vaho responderá a tu aliento.
El hielo será tu compañero.
Yo, entretanto, te esperaré, inmóvil,
con el corazón en la mano,
latiendo.
lunes, 13 de abril de 2009
Amor y muerte
¿Qué metáfora se esconde en la muerte?
¿Existiría luz si no hubiera oscuridad?
¿Sabríamos que es de día sin la noche pasar?
Y sin embargo la vida...
en realidad nunca la podemos testar.
Cuando nos durmamos
ya no podremos despertar
y con gozo renovado
de la vida disfrutar.
Mientras vivimos
del dolor de una ausencia
no podemos gozar.
Cuando por amor morimos
en realidad lo que decimos
es que por amor vivimos
más allá de lo que se puede contar.
Cuando decimos que el amor nos mata,
que el amor con fuerza nos hace gozar
es lo que en verdad sentimos
y queremos expresar.
Alguno hubo que en serio se lo tomó
y por amor murió.
En su último aliento
seguro que sintió
el frío y el silencio,
la soledad;
la angustia y el llanto
al pensar
que el mundo dejaba
para la Nada abrazar.
¿Existiría luz si no hubiera oscuridad?
¿Sabríamos que es de día sin la noche pasar?
Y sin embargo la vida...
en realidad nunca la podemos testar.
Cuando nos durmamos
ya no podremos despertar
y con gozo renovado
de la vida disfrutar.
Mientras vivimos
del dolor de una ausencia
no podemos gozar.
Cuando por amor morimos
en realidad lo que decimos
es que por amor vivimos
más allá de lo que se puede contar.
Cuando decimos que el amor nos mata,
que el amor con fuerza nos hace gozar
es lo que en verdad sentimos
y queremos expresar.
Alguno hubo que en serio se lo tomó
y por amor murió.
En su último aliento
seguro que sintió
el frío y el silencio,
la soledad;
la angustia y el llanto
al pensar
que el mundo dejaba
para la Nada abrazar.
viernes, 27 de marzo de 2009
Enigma
A la memoria de Juan Miquel
Oculta la ironía en el dictamen,
dormida tanta gracia que escondía,
perdíamos del verbo la alegría.
Sólo como materia de un examen
o de algún académico certamen
aquel árido texto se leía.
Real creían lo que parecía,
sin ver en tan sutil trama el ligamen.
Ni polvo eran ya los fríos restos
del romano doctor que con su genio
se rió de los juristas peripuestos,
cuando otro empeñó todo su ingenio
en ver los artificios interpuestos;
y al final el enigma mostró al Genio.
o también
Oculta la ironía en el dictamen,
dormida tanta gracia que escondía,
perdíamos del verbo la alegría.
Sólo como materia de un examen
o de algún académico certamen
aquel árido texto se leía.
Real creían lo que parecía,
sin ver la trama del sutil ligamen.
Ni polvo eran ya los fríos restos
del romano doctor que con su genio
se rió de los juristas peripuestos,
cuando otro empeñó todo su ingenio
en ver los artificios interpuestos;
y al final el enigma mostró al Genio.
Oculta la ironía en el dictamen,
dormida tanta gracia que escondía,
perdíamos del verbo la alegría.
Sólo como materia de un examen
o de algún académico certamen
aquel árido texto se leía.
Real creían lo que parecía,
sin ver en tan sutil trama el ligamen.
Ni polvo eran ya los fríos restos
del romano doctor que con su genio
se rió de los juristas peripuestos,
cuando otro empeñó todo su ingenio
en ver los artificios interpuestos;
y al final el enigma mostró al Genio.
o también
Oculta la ironía en el dictamen,
dormida tanta gracia que escondía,
perdíamos del verbo la alegría.
Sólo como materia de un examen
o de algún académico certamen
aquel árido texto se leía.
Real creían lo que parecía,
sin ver la trama del sutil ligamen.
Ni polvo eran ya los fríos restos
del romano doctor que con su genio
se rió de los juristas peripuestos,
cuando otro empeñó todo su ingenio
en ver los artificios interpuestos;
y al final el enigma mostró al Genio.
domingo, 15 de marzo de 2009
Bestias
Es inútil la ira
que contra las bestias
dirigirás.
En su espalda se carga
la feria y el altar,
pura vanidad.
Saltimbanquis y sacerdotes;
esplendor de fuego y colores;
torbellino que gira
y en el que habitas.
Sobre ellas duermes,
plácidamente.
Despiértate y salta;
y verás los bueyes marchar
bajo la luz crepuscular
mientras a ti te envuelve
la oscuridad.
Hace unos meses colgué estas palabras como comentario a la entrada "Desde el 85", de New Morning Light (http://newmorninglight.blogspot.com/).
Por cierto, hermosísma la última entrada de ese blog, "Through", y muy adecuado el fondo musical con el que coincide, el "Go Slowly" de Radiohead.
que contra las bestias
dirigirás.
En su espalda se carga
la feria y el altar,
pura vanidad.
Saltimbanquis y sacerdotes;
esplendor de fuego y colores;
torbellino que gira
y en el que habitas.
Sobre ellas duermes,
plácidamente.
Despiértate y salta;
y verás los bueyes marchar
bajo la luz crepuscular
mientras a ti te envuelve
la oscuridad.
Hace unos meses colgué estas palabras como comentario a la entrada "Desde el 85", de New Morning Light (http://newmorninglight.blogspot.com/).
Por cierto, hermosísma la última entrada de ese blog, "Through", y muy adecuado el fondo musical con el que coincide, el "Go Slowly" de Radiohead.
sábado, 14 de marzo de 2009
Príncipe
Brillan las blancas piedras de la plaza
en la luz alegre de la mañana.
El príncipe dirige su mirada,
alta, altanera, clara
al bullicio que vibra,
a las chicas que pasan.
De los vendedores;
¡seda, lino, especias!
escucha las voces.
Un cristal le separa en su palacio
de aquel fluir insensato.
Con fría calma estudia el escenario
buscando, sin saber, lo más cercano.
Su vista se detiene,
cesa su devaneo.
Una túnica blanca, pelo negro;
un cántaro en la cadera apoyado,
ojos vivos, prendidos.
Claridad y agua fresca,
suave brisa en el rostro.
Vida pura rebosa
en el leve ondear
de la figura hermosa.
El mundo se resume
en aquellos ojos,
en el aire que exhala,
el corazón que golpea,
la carne que lo rodea...
¡Cuánto no daría él
por sentir un instante
aquel aire en su rostro,
el latido en su pecho!
Crece en él el deseo,
la rabia.
Una vida perdida,
destrozada.
Regala una sonrisa
la muchacha
y el joven agraciado
suelta la carcajada.
El puño se crispa
junto a la ventana.
A la noche redoblan los tambores
se juntan las filas de los guerreros,
el príncipe mira con ojos fieros.
Las hogueras ya iluminan el cielo.
Muertos, gritos, prisioneros.
Muchos han pagado
del príncipe el deseo.
en la luz alegre de la mañana.
El príncipe dirige su mirada,
alta, altanera, clara
al bullicio que vibra,
a las chicas que pasan.
De los vendedores;
¡seda, lino, especias!
escucha las voces.
Un cristal le separa en su palacio
de aquel fluir insensato.
Con fría calma estudia el escenario
buscando, sin saber, lo más cercano.
Su vista se detiene,
cesa su devaneo.
Una túnica blanca, pelo negro;
un cántaro en la cadera apoyado,
ojos vivos, prendidos.
Claridad y agua fresca,
suave brisa en el rostro.
Vida pura rebosa
en el leve ondear
de la figura hermosa.
El mundo se resume
en aquellos ojos,
en el aire que exhala,
el corazón que golpea,
la carne que lo rodea...
¡Cuánto no daría él
por sentir un instante
aquel aire en su rostro,
el latido en su pecho!
Crece en él el deseo,
la rabia.
Una vida perdida,
destrozada.
Regala una sonrisa
la muchacha
y el joven agraciado
suelta la carcajada.
El puño se crispa
junto a la ventana.
A la noche redoblan los tambores
se juntan las filas de los guerreros,
el príncipe mira con ojos fieros.
Las hogueras ya iluminan el cielo.
Muertos, gritos, prisioneros.
Muchos han pagado
del príncipe el deseo.
martes, 3 de marzo de 2009
Cadáveres
¡Ay! Vivimos tan poco...
pero somos tantos los que vivimos
que, juntos unos y otros,
un montón de cadáveres
hacemos parecer el mundo vivo.
pero somos tantos los que vivimos
que, juntos unos y otros,
un montón de cadáveres
hacemos parecer el mundo vivo.
¡Ay! Vivimos tan poco...
pero somos tantos los que vivimos...
Tú y yo, unos junto a los otros, todos,
de cadáveres solemne hermandad,
breve titilar en la oscuridad,
luz que se apaga sin casi brillar,
mano que la mano llega a rozar.
Es otro quien en lo alto contempla
el resplandor de la llama perenne
que nuestras vidas llenan,
nuestras muertes encienden
domingo, 22 de febrero de 2009
Coloso
Se levanta el coloso no vencido;
ni lamento ni queja en él se encierra;
la rodilla que, fuerte, hinca en tierra
de elevarle es capaz con un chasquido.
Está de pie el guerrero y un aullido
avisa al mundo. ¡Vamos a la guerra!
Ya brilla el cielo de una a otra sierra;
contempla con ternura aquel latido
que la madre natura les regala
como beso enlutado a los poetas.
De una sonrisa el cielo hace gala
y la luz atraviesa altas grietas.
De la ira olvidado, ve la bala.
Sabe ahora que somos marionetas.
ni lamento ni queja en él se encierra;
la rodilla que, fuerte, hinca en tierra
de elevarle es capaz con un chasquido.
Está de pie el guerrero y un aullido
avisa al mundo. ¡Vamos a la guerra!
Ya brilla el cielo de una a otra sierra;
contempla con ternura aquel latido
que la madre natura les regala
como beso enlutado a los poetas.
De una sonrisa el cielo hace gala
y la luz atraviesa altas grietas.
De la ira olvidado, ve la bala.
Sabe ahora que somos marionetas.
domingo, 15 de febrero de 2009
Congreso 2009
Con gris satisfacción observas cómo
en clara vaguedad las voces fluyen
para que a los que escuchan suave arrullen.
En la mesa aparentan un aplomo,
que no oculta un espíritu agrio, romo,
ansioso de placeres que de él huyen.
Ideas y palabras lucen, bullen,
llenan los corazones sin asomo
de vida ni alegría ni verdad.
Jauría de corderos que de lobos
disfrazan, sin saberlo, su bondad.
Enfados y también tiernos arrobos
mudan las caras llenas de frialdad
de quienes se creen letales bobos.
O también
Con gris satisfacción observas cómo
en clara vaguedad las voces fluyen
para que a los que escuchan suave arrullen.
En la mesa aparentan un aplomo,
que no oculta un latido agrio, romo,
ansioso de placeres que de él huyen.
Ideas y palabras lucen, bullen,
llenan los corazones sin asomo
de vida ni alegría ni verdad.
Jauría de corderos que de lobos
disfrazan, sin saberlo, su bondad.
Enfados y también tiernos arrobos
mudan las caras llenas de frialdad
de los que creen ser letales bobos.
en clara vaguedad las voces fluyen
para que a los que escuchan suave arrullen.
En la mesa aparentan un aplomo,
que no oculta un espíritu agrio, romo,
ansioso de placeres que de él huyen.
Ideas y palabras lucen, bullen,
llenan los corazones sin asomo
de vida ni alegría ni verdad.
Jauría de corderos que de lobos
disfrazan, sin saberlo, su bondad.
Enfados y también tiernos arrobos
mudan las caras llenas de frialdad
de quienes se creen letales bobos.
O también
Con gris satisfacción observas cómo
en clara vaguedad las voces fluyen
para que a los que escuchan suave arrullen.
En la mesa aparentan un aplomo,
que no oculta un latido agrio, romo,
ansioso de placeres que de él huyen.
Ideas y palabras lucen, bullen,
llenan los corazones sin asomo
de vida ni alegría ni verdad.
Jauría de corderos que de lobos
disfrazan, sin saberlo, su bondad.
Enfados y también tiernos arrobos
mudan las caras llenas de frialdad
de los que creen ser letales bobos.
sábado, 14 de febrero de 2009
Lo que quiero
Quisiera sentir tu voz,
aunque sólo fuera por error.
Quisiera que me rozaras,
aunque ni siquiera tú lo notaras.
Quisiera que en algún momento
tu mirada y la mía se cruzaran;
y si una sonrisa esbozaras...
Quisiera que siempre existieras
aunque nunca me conocieras.
Esta composición surgió como comentario al poema "Quisiera", escrito por Jenny y publicado en La Comunidad de El País (http://lacomunidad.elpais.com/jennyrodriguez2275/2008/6/12/quisiera#comments). Reproduzco a continuación el poema de Jenny.
aunque sólo fuera por error.
Quisiera que me rozaras,
aunque ni siquiera tú lo notaras.
Quisiera que en algún momento
tu mirada y la mía se cruzaran;
y si una sonrisa esbozaras...
Quisiera que siempre existieras
aunque nunca me conocieras.
Esta composición surgió como comentario al poema "Quisiera", escrito por Jenny y publicado en La Comunidad de El País (http://lacomunidad.elpais.com/jennyrodriguez2275/2008/6/12/quisiera#comments). Reproduzco a continuación el poema de Jenny.
"Quisiera que me llamaras, pero por que a ti te naciera
Porque quieres hacerlo, porque te gusta, no porque yo así
lo necesite o lo sugiera
Quisiera tener contigo mi historia de amor, no una aventura o un desliz
No me conformo con eso, quiero más
Quisiera que lo nuestro fuera trascendente, dejar mi huella en ti
Que tú te tatuaras en mi
Quisiera que me extrañaras, quisiera no tener miedo de enamorarme,
quisiera no tener miedo de llamarte, quisiera no tener miedo de necesitarte
quisiera sentirme libre, abandonar mis temores, quisiera poder decirte que quiero [quererte"
domingo, 8 de febrero de 2009
Homenaje
Chirrían los cuchillos de acerados reflejos
en la noche esmeralda del inicial encuentro,
cuando ambos peregrinos buscan del otro el centro.
¡Ah, sutiles espejos!
Se levantan las olas, quedas, frente a la playa
que acaricia la piel de los pechos desnudos
de quienes ante el mar, suaves, se inclinan, mudos.
La marceleste raya.
Del barro y de la tierra se nutre el alfarero.
Ya le cansa este oficio por los dioses impuesto
y quisiera gritar, proferir un denuesto;
y se lamenta, pero;
si un pétalo pudiera con la yema del dedo,
en la hora más temprana, bajo la luz azul
romper con suavidad para abrir el baúl
que guarda el aire quedo.
Se dejaría descansar en paz.
Inspirado por la serie que publica Rosa Niña Guerrera en Youtube (http://www.youtube.com/user/roma77amor).
en la noche esmeralda del inicial encuentro,
cuando ambos peregrinos buscan del otro el centro.
¡Ah, sutiles espejos!
Se levantan las olas, quedas, frente a la playa
que acaricia la piel de los pechos desnudos
de quienes ante el mar, suaves, se inclinan, mudos.
La marceleste raya.
Del barro y de la tierra se nutre el alfarero.
Ya le cansa este oficio por los dioses impuesto
y quisiera gritar, proferir un denuesto;
y se lamenta, pero;
si un pétalo pudiera con la yema del dedo,
en la hora más temprana, bajo la luz azul
romper con suavidad para abrir el baúl
que guarda el aire quedo.
Se dejaría descansar en paz.
Inspirado por la serie que publica Rosa Niña Guerrera en Youtube (http://www.youtube.com/user/roma77amor).
jueves, 15 de enero de 2009
lunes, 5 de enero de 2009
Palacios de cristal
Relucientes palacios de cristal,
estancias de luz y aire
en lo alto imaginadas,
por un necio creadas.
Solitarios arpegios en las naves
vacías de una fría catedral.
Pasos repiquetean
sobre el limpio cristal.
Sólo el eco devuelve
sonidos al azar.
Habita en aquel palacio real
junto al azul y al negro
en un mundo perfecto,
artificio por él creado a imagen
de sus infantiles sueños.
Pero bajo los techos transparentes
siente la ausencia del lodo
que nutre la tierra húmeda
tras el viento y la lluvia;
ansía el roce de hojas
y de las manos frías
tiernas caricias.
El aire seco y puro
que le envuelve y libera
no disfraza el olor
de la boñiga y de la azucena,
de la orilla del río
en los inicios de la primavera,
de la carne y de la hierba mojada
en noches de verbena.
Sólo en aquella fría soledad
se deja consumir
en paz.
estancias de luz y aire
en lo alto imaginadas,
por un necio creadas.
Solitarios arpegios en las naves
vacías de una fría catedral.
Pasos repiquetean
sobre el limpio cristal.
Sólo el eco devuelve
sonidos al azar.
Habita en aquel palacio real
junto al azul y al negro
en un mundo perfecto,
artificio por él creado a imagen
de sus infantiles sueños.
Pero bajo los techos transparentes
siente la ausencia del lodo
que nutre la tierra húmeda
tras el viento y la lluvia;
ansía el roce de hojas
y de las manos frías
tiernas caricias.
El aire seco y puro
que le envuelve y libera
no disfraza el olor
de la boñiga y de la azucena,
de la orilla del río
en los inicios de la primavera,
de la carne y de la hierba mojada
en noches de verbena.
Sólo en aquella fría soledad
se deja consumir
en paz.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Tranquilidad
¡Si en esa última tarde pudiera
el mar mirar con tranquilidad!
como el que con alma clara espera
al final un amigo encontrar.
el mar mirar con tranquilidad!
como el que con alma clara espera
al final un amigo encontrar.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Todos nosotros
Se arreciman encogollados sobre ocres barras de hierro
y gritarían su desesperación al viento
si éste aún soplara entre las basuras y los excrementos.
Un cielo oscuro contra un mar negro,
la noche sin luna abre su boca lechosa
y deja caer su lengua sobre las cosas.
Desvergonzada y desdentada lame
el alquitrán y la piedra,
saliva en la chupa negra.
El mundo se rasca los piojos apelotonados en su cabeza,
como manadas de cebras
huyendo de uñas grasientas.
Crecieron, se multiplicaron y movieron,
llegaban hasta el mar y se preguntaban
¿no hay más? y allí se amontonaban.
Perdieron el recuerdo del calor de los bosques,
del sabor de la sangre fresca de las manzanas.
Olvidaron el crepúsculo en las tendidas praderas,
el aire en el rostro, el cielo sobre la cabeza.
Escaleras estrechas, letras en los ascensores.
"Sí, cabemos, nos apretamos".
Intimidad sobre el linóleo despegado;
cebolla, brillantina y heces;
ojos húmedos, furtivos, indiferentes;
cáscaras que se repelen.
Chabolas con suelo de tierra preceden a las paredes de doble papel,
las ratas quedan atrás y debajo;
resbalan en pulidas tuberías de acero
que llevan el gas a quienes viven encogollados sobre ocres barras de hierro
y mueren, sin saberlo,
cerca de las estrellas.
En días muy tristes y, por desgracia, casi indiferentes.
y gritarían su desesperación al viento
si éste aún soplara entre las basuras y los excrementos.
Un cielo oscuro contra un mar negro,
la noche sin luna abre su boca lechosa
y deja caer su lengua sobre las cosas.
Desvergonzada y desdentada lame
el alquitrán y la piedra,
saliva en la chupa negra.
El mundo se rasca los piojos apelotonados en su cabeza,
como manadas de cebras
huyendo de uñas grasientas.
Crecieron, se multiplicaron y movieron,
llegaban hasta el mar y se preguntaban
¿no hay más? y allí se amontonaban.
Perdieron el recuerdo del calor de los bosques,
del sabor de la sangre fresca de las manzanas.
Olvidaron el crepúsculo en las tendidas praderas,
el aire en el rostro, el cielo sobre la cabeza.
Escaleras estrechas, letras en los ascensores.
"Sí, cabemos, nos apretamos".
Intimidad sobre el linóleo despegado;
cebolla, brillantina y heces;
ojos húmedos, furtivos, indiferentes;
cáscaras que se repelen.
Chabolas con suelo de tierra preceden a las paredes de doble papel,
las ratas quedan atrás y debajo;
resbalan en pulidas tuberías de acero
que llevan el gas a quienes viven encogollados sobre ocres barras de hierro
y mueren, sin saberlo,
cerca de las estrellas.
En días muy tristes y, por desgracia, casi indiferentes.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Aeropuerto
Se refleja el cristal en las baldosas
y se yerguen palmeras contra el cielo,
barullo de maletas sobre el suelo.
Pasa veloz el joven y sus rosas,
se cruza con mujeres aún hermosas,
serias mientras esperan a su vuelo.
Ni una oreja sin móvil ¡qué revuelo!
Llora un niño abrazado a muchas cosas,
cansado por el lento discurrir
del tiempo en el brillante marcador
que rige de la vida el devenir.
Ninguno ve la sombra sin fulgor
que contempla impertérrita el partir
de quienes aún disfrutan del calor.
Inspirado por un cuento de Mario Benedetti.
y se yerguen palmeras contra el cielo,
barullo de maletas sobre el suelo.
Pasa veloz el joven y sus rosas,
se cruza con mujeres aún hermosas,
serias mientras esperan a su vuelo.
Ni una oreja sin móvil ¡qué revuelo!
Llora un niño abrazado a muchas cosas,
cansado por el lento discurrir
del tiempo en el brillante marcador
que rige de la vida el devenir.
Ninguno ve la sombra sin fulgor
que contempla impertérrita el partir
de quienes aún disfrutan del calor.
Inspirado por un cuento de Mario Benedetti.
martes, 18 de noviembre de 2008
Pequeña rima
¡Oh dulce tristeza!
¿por qué eres tan inmensa?
Los pájaros vuelan,
Cecilia
¿por qué eres tan inmensa?
Los pájaros vuelan,
las barcos navegan,
las semillas crecen,
los árboles florecen.
La naturaleza es tan bonita
como si fuera una margarita
(agosto y septiembre de 2008)
Cecilia
lunes, 10 de noviembre de 2008
Toro
Muere el toro en la plaza
mirando al torero.
Sus miradas se cruzan
en el postrer momento.
"Entonces dime, cruel,
¿no fue por cortejarme
tu lento devaneo?"
El matador escupe
saliva y sangre seca
envuelto en silencio.
De nuevo ha matado
tras haber amado
y se odia por ello.
Arrastran al toro,
ojos abiertos,
corazón frío.
Muerto.
Estas palabras surgieron como comentario al poema de Lita Gómez "Lidia", que leí en su blog "Duendeadictos" de La Comunidad de El País. He intentado recuperarlo para, con el permiso de la autora, reproducirlo aquí; pero no lo he encontrado. Lástima, porque estaba muy bien.
19 de mayo de 2010
He encontrado el poema de Lita Gómez, lo recupero para la entrada
Se inundaron mi ojos tristemente
llore en compañía soledades
mi corazón se tornaba tempestades
y derrame mis ojos como fuentes
el discutir... ¡¡ya ves!!
era frecuente
no nos cambio ni besos ni señales
ni época del año ni las edades
que todo se moría fatalmente
no tuve ni respiro, ni consuelo
mi casa se tornaba ya sombría
sin luz me pareció el claro día
y por callar, ni hablaba con el cielo
me hundi en un pozo , un agujero
sin saber cual seria el desenlace
mientras tu, vida ,en la sombra paces
yo fui el toro , tu el torero
Mis bramidos , sonaban
¡¡humor fiero!!
mis heridas quemaban
¡¡la ira nace!!
tu, con tu capote me deshace
yo, fiel al poderoso ganadero
yo fiera brava , hambrienta
sin gustarme lo crudo del asunto
estando viva , me sentía difunto
y mi amor...
con tu espada ya sangrienta
se rendia a tus pies
¿y el duelo es justo?
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Reflejos

Forma la lluvia efímeros espejos
en la tierra mojada del camino
que recorren los pies del peregrino.
Surgen del suelo robles, pinos, tejos;
de montañas y soles los reflejos.
"Corta nuestra existencia, triste el sino
de la vida que mata el asesino
que supera los árboles añejos.
¡Quién pudiera el crepúsculo admirar,
Ver de la noche el rosado confín!"
Comienza el sol los charcos a secar,
vence de los reflejos el motín;
vuelve el camino a frío y seco estar,
ve de su eco la montaña el fin.
(Fotografía de Juanjo Arrojo Martínez)
Inspirado por "When I Have Fears", de John Keats
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