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miércoles, 30 de diciembre de 2009

viernes, 25 de diciembre de 2009

Matar a Bach




Si matáramos a Bach,
si bajáramos los altos techos
de las catedrales,
si acabáramos con el calor
en nuestras iglesias;
si murieran los burgueses
que alientan terrenas recompensas
en los penitentes;
si supiéramos que nuestra fe
conduce a la muerte terrenal,
a la pobreza,
y al dolor;
si aún así
nos sentimos reconfortados,
satisfechos, felices,
rodeados de nada;
si aún así
el corazón se agranda,
los ojos fluyen y el amor mata;
si aún así nos sentimos dichosos
entre el barro y los excrementos
en alguna barriada ruidosa
de alguna ciudad perdida
en las letrinas del mundo;
si aún así
amamos a los pobres
y a sus verdugos;
si aún así amamos a Dios
y pensamos que Él nos ama
¡Benditos seamos!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Amor indiferente

La amistad del amado mueve al llanto
de quien ni fuerzas tiene para odiar
a quien bien quisiera poder amar
igual que ama a Dios un mártir santo.
Con leve sonrisa responde al canto
de quien la vida podría entregar
por unos labios altivos besar
que puerta son del luminoso manto.
Si amor te profesa el indiferente,
y aun así quieres mostrarle amistad,
hazlo; pero has de tener muy presente
que lo que entiendes como gran bondad
es herida que marcará su frente,
siniestra semilla de la maldad.

La amistad del amado mueve al llanto
de quien ni fuerzas tiene para odiar
a quien quisieras tú poder amar
igual que ama a Dios un mártir santo.
Con leve sonrisa responde al canto
de quien la vida podría entregar
por unos labios altivos besar
que puerta son del luminoso manto.
Si amor te profesa el indiferente,
y quieres mostrarle tierna amistad,
hazlo; pero guarda siempre presente
que lo que entiendes como gran bondad
es herida que marcará su frente,
siniestra semilla de la maldad.



De nuevo aquí me ha inspirado una entrada del blog de lisi, en concreto, punto de mira y espejos.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Bar

El calor del amor en un bar...
siempre esperando el momento
de decir: vámonos ya.
Los ojos turbios de humo y pasión,
la garganta en carne viva ya está;
ansías el momento en que a este beso
otro beso más hondo seguirá;
te molesta el sudor en las axilas,
de la noche el peso sobre los ojos.
Ves cómo los ojos de ella brillan,
y te animas a decirle bajito
"En mi casa la última podemos tomar".
Allí, piel contra piel recordarás
la primera mirada en aquel bar
y sonreirás.

En evidente homenaje a Gabinete Caligari, y a Lisi, en cuyo blog colgué esto como comentario hace un tiempo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Horizonte

Hoy sentí
que el horizonte
se acercaba
hacia mi.
Caminaba
y el mundo
se acababa,
el cielo
se alejaba,
un abismo
se abría
más allá
de la línea
que separa
el cielo
y el mar.
Extraño vacío
del mundo y mío,
mío y del mundo
como si fuéramos
uno.
¿Acaso
lo somos?
Pero no,
uno es limpio,
transparente
casi inexistente;
y el otro,
el otro es denso,
¿viscoso?
pesado,
real.
Uno mira
y el otro es mirado.
No tiene conciencia
es pura ilusión,
no existe
tan solo es
porque yo lo sé.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Seguro de poema

Hoy le he quitado el seguro a un poema;
tan solo para mí,
tan solo en mi interior.
Había un verso que era
una lámina de acero,
una cortina de plomo.
Lo he borrado, tan solo para mí,
y el poema ha estallado
como una bomba de uranio;
la luz tan fuerte fue
que entre el blanco y el amarillo
se pudo ver el rojo
de un corazón
latiendo.
El verso ahí sigue,
estorbando,
e impidiendo
que alguien pueda ver
lo que yo solo sé.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Busco

Busco, husmeo,
me cebo en un aleteo;
intuyo, siento;
algo me roza un momento;
me agito,
por allí asoma de nuevo;
me quiebro en silencio;
quieto, espero.
Espero que llegue vivo el sentimiento,
que se licuen los recuerdos.
No puedo.
Si tan solo fuera un juego...
Viene el sueño
y me encierro,
piso el suelo,
miro el cielo,
lejano
y digo:
¡Quiero!

lunes, 26 de octubre de 2009

Revolución

Cuelgan cadáveres de las farolas;
hombres, mujeres; brazos y pies desnudos;
jirones de carne azul bajo la lluvia.
Se hace de noche en la ciudad silenciosa,
devoran las llamas papeles y edificios.
Se cierra el día y las puertas son condenadas.
Quedan francas las casas de los muertos
que cuelgan de lo alto de las farolas,
péndulos sobre vómitos y excrementos.
Ya no son nada,
adornos en las aceras de la ciudad,
ojos de cristal, lenguas de cartón;
hay quien aún les espera con amor,
sin saber que sus manos están atadas,
que una cuerda aprieta su yugular,
que ya no son.
Restos de la ira, trigo molido,
uva macerada en el puño de la masa.
Del causante el cadáver las culpas paga
con ese voltear grotesco y lento
sobre sangre y excrementos.
Bajo la luna callada algunos se acercan y lloran
mientras otros escapan.
Ya nadie se acuerda de quien tensó la cuerda
que en cada farola una persona ahorcó.
Tan solo en esta noche oscura y fría
se aguarda en cada casa, en cada lupanar
que el sol que llegue alumbre
un mundo en libertad.
Un día es lo que tardarán
en descolgar los cadáveres de las farolas
y en sus despachos volverlos a colocar.

viernes, 9 de octubre de 2009

Silencio

Me rodea el silencio,
un silencio rotundo.
Permanezco en silencio,
un silencio azul.
Un lago helado
bajo el aire sin nubes.
El mar no tiene olas,
su calma me ensordece.
En el silencio está
todo lo que me inquieta.
Permanezco en silencio
una hora tras otra
desde el amanecer
hasta el ocaso,
junto a este mar helado.
Oigo mi corazón,
os escucho
y escribo
esto.

domingo, 30 de agosto de 2009

¿Dónde están?

Este escalofrío que ahora siento
¿es de esta vida? o, por contrario,
recuerdo del frío aire estepario,
del océano helado o de aquel viento
que en lo alto henchía mi sentimiento.
Tiemblo ante la imagen de un sagrario,
un cuadro, el tañido de un campanario.
Si pudiera llenarme en un momento
de amores, muertes, lágrimas y risas;
de todo lo que sé que ya he pasado;
de labios y muslos; de suaves brisas;
de los instantes que me han embriagado
y de las negras horas indecisas;
si pudiera ¿sería iluminado?

Este escalofrío que ahora siento
¿es de esta vida? o, por el contrario,
recuerdo del frío aire estepario,
del océano helado o de aquel viento
que en lo alto henchía mi sentimiento.
Tiemblo, ante la imagen de un sagrario,
un cuadro, el tañido de un campanario.
Si pudiera llenarme en un momento
de amores, muertes, lágrimas y risas;
de todo lo que sé que ya ha pasado;
de labios y de muslos; suaves brisas;
de los instantes que me han embriagado
y de las negras horas indecisas;
si pudiera ¿sería iluminado?

miércoles, 26 de agosto de 2009

Divertimento

Tan fuerte soplaba el viento aquel día
que sin querer al mundo devolvió
un alma que hacia el cielo subía.
¡Pobre alma! En un cuerpo se metió
que por azar a la vida venía.
El golpe que en el culo recibió
le hizo ver que otra vez vivía.
Gritó por lo triste que se sintió.
Los recuerdos ya han desaparecido
del día en que el alma libre volaba
a la vez que una mujer, con quejido,
en este mundo su cuerpo entregaba.
Pero sabe por su pecho encogido
que algo pasó cuando el viento soplaba.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Tubinga

Me gustaría viajar a Tubinga,
vivir en una casa de dos pisos,
contemplar cómo crecen los narcisos
y cómo cae la nieve en Tubinga.
Me gustaría enseñar en Tubinga
los conceptos jurídicos precisos
y redactar los libros más incisos
que nunca se hayan escrito en Tubinga.
Me gustaría sentirme seguro
en la tranquilidad de aquel hogar,
libre de la maldad y del conjuro.
Me gustaría llegar a pensar
que el negro pantano, que el bosque oscuro
son tan solo sueño. ¡Ya! ¡Despertar!



viernes, 14 de agosto de 2009

Poeta con bigote

Un poeta en un claustro universitario
¡qué extraño!
Todos se fijan un momento en un hombre
con bigote.
Y el poeta piensa que pensarán
que tiene respuestas
y se ríe porque sabe
que tan solo es
perito en aire,
doctor en nada
o lo que es lo mismo:
sabio de verdad.



Estas palabras surgieron como comentario en la blog "ámbar y spunk"; a la entrada titulada "¿Qué sabe el poema? (Juan Gelman)".

viernes, 10 de julio de 2009

Pareja

Mi mujer me quiere
y yo la quiero.
Lento, suave, la exploro
hace diez años ya.
Aguas claras y densas
que aguardan que me sumerja
cada día un poco más.

martes, 30 de junio de 2009

Día

Hoy tengo un día
muy ocupado:
primero llevo a mi mujer al médico,
a la vuelta corrijo
unos exámenes,
como con los compañeros.
Ya a la tarde leo un par de cositas
para poder completar una nota
y así acabar el trabajo que debo.
Quizas entremedias pueda escribir
algún que otro verso,
ojear poemas
o escuchar la brisa.
En algún momento me he de pasar
por el supermercado
y por el panadero.
Como estará
bueno,
fuera cenaremos.
Y además, por extraño que parezca,
en algún momento
de este día tan ocupado
me habré
muerto y todo será
fútil y, a la vez, eterno.

viernes, 12 de junio de 2009

Tiempo

La brisa entre las hojas,
en el rostro la luz,
suave, dulce, amorosa;
hierba bajo la espalda,
fulgores de una cruz
y un temblor en el centro.
Ahora, en este instante, soy eterno.
Mi tiempo no es el tiempo que nos roba;
mi tiempo no es el tiempo que deshace
vidas, montañas, altas esperanzas.
Ahora tan solo mío es el tiempo.
Si pudiera vivir en este instante,
concentrar en él todo lo que fue,
sentir en él todo lo que está siendo,
saber en él todo lo que será;
si tal cosa fuera posible hacer...
yo no sería yo,
sería un dios menor,
condenado al infierno;
no por un Dios mayor,
sino por ese tiempo
al que vencer pretendo.

jueves, 4 de junio de 2009

Europa



Oíd hoy mi lamento mirando
a Europa, nuestra triste heredad.
Un regalo de quienes vivieron;
de quienes penaron y murieron
sin disfrutar la hartura y la paz;
de quienes los bosques roturaron,
y los campos de trigo sembraron.
De quienes a la mar se lanzaron
para playas lejanas pisar.
De quienes su alma al diablo entregaron
por robar, violar, asesinar;
de quienes de sangre coronaron
un nauseabundo imperio mundial;
de quienes quemaron y aplastaron
para el hambre a sus hijos quitar.
De quienes las minas horadaron
y los altos hornos encendieron
en valles azules, verdes... negros.
De todos ellos hemos heredado
un trozo de esta roca que da vueltas
y más vueltas en torno al rey solar;
un fragmento de un mundo desdichado
donde ni hambre ni sed hemos sufrido
aquéllos que sin mérito hemos visto
la primera luz en este lugar.
Hay tantos que golpean nuestras puertas;
hay tanta miseria, dolor, violencia
hay tanto desgarro en tantos lugares
que resulta difícil soportar
el peso y la responsabilidad.
Son tantos los que nos miran con ira,
fieros y desafiantes, implorantes.
Son tantos los que nos dicen: "moveros".
Son tantos los que aguardan el momento
en el que al fin demos un paso más.
Son tantos los que penden del final
de nuestra molicie y comodidad
que me espanta pensar
lo que yo pensaría
si al norte viera el Mar.

jueves, 28 de mayo de 2009

Transparente

Vomito.
Hace tiempo que vomito.
Vomito cosas que llevo dentro,
cosas que no conocía.
Vomito hasta quedarme vacío, limpio.
Hasta sentirme ligero, transparente.
Quizás vomite siempre.
O quizás un día encuentre
que ya no soy nada,
que la luz me atraviesa sin verme.
Si ese día llega
antes que la muerte,
sabré que estoy listo
para verte.