jueves, 30 de enero de 2025
domingo, 18 de agosto de 2024
Deshacer y ser (otra vez)
viernes, 21 de junio de 2024
Frases inacabadas
domingo, 24 de diciembre de 2023
Noviembre
martes, 20 de junio de 2023
Pozos tan blancos
… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará nostáljico…
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.
Me atrapó su musicalidad y lo que decía; pero mi sentimiento no era el mismo. Sobre el mismo fondo, lo que yo diría es otra cosa.
Esto.
Y la muerte es que desaparezcan
los árboles y los pozos, tan blancos;
que ya no sean los pájaros grises
ni la música de los campanarios.
La muerte es que morirán los que quiero
y el cielo azul, de pronto, ya será
oscuridad.
La muerte no deja rastro ni amigos,
ni senda recorrida ni testigos.
Dame, vida, un momento
para soñar que al cruzar el cristal
lo que se queda aún seguirá.
Dame, vida, un segundo
para crear cielos que no veré,
vidas que tras de mí perdurarán.
Dame, vida, un instante,
para pensar que esto que te ofrezco
para otros, mis amigos, quizás
les servirá.
martes, 25 de abril de 2023
Altre 23 d'abril
domingo, 9 de abril de 2023
Trinchera
domingo, 22 de enero de 2023
Habitaciones clausuradas
sábado, 30 de abril de 2022
Colibrí
lunes, 30 de agosto de 2021
Eterno
domingo, 8 de agosto de 2021
Felicidad
domingo, 26 de julio de 2020
Temporal
domingo, 5 de julio de 2020
Fiesta
lunes, 29 de junio de 2020
Vida
jueves, 7 de mayo de 2020
Ausencia
En la reunión que hemos celebrado
Lo cierto es que no hablábamos de ti.
Tratábamos tu plaza.
La plaza que ocupabas.
Ahí oímos tu nombre.
Había que cambiar algunos planes,
algunas previsiones.
Han de modificarse
ciertas convocatorias.
Tareas burocráticas,
concursos y baremos,
tribunales y docencia asignada.
Otro debe dar mañana tus clases.
Los alumnos no cambian,
seguirán aprendiendo,
aunque sea ya con otro maestro.
Se hizo una referencia breve,
corto agitarse de ojos y manos.
Fue tan solo un momento.
Con la vista nublada
y el corazón latiendo
volvimos a las tablas y a las cifras.
Así pasa una vida,
Esta es la huella que deja,
Leve temblor en el aire,
sombra sobre la pantalla,
fulgor de palabras en nuestro pasado,
debates encendidos
como sol en la tarde.
Comidas y cafés,
mano amiga que descansa en mi brazo
- éste es mi recuerdo-
en morosos paseos.
Nada de eso es ya.
Un nombre que pronto se borrará,
que ya comienza a desaparecer.
Cuerpo que se acumula junto a miles
en salones oscuros y vacíos.
Ataúdes de pino
e interminables listas,
cifras, ecuaciones, curvas, tangentes.
Risas, caricias, deseos y juegos.
Solemne el funeral
que antecede a la nada.
Lloramos lo perdido,
pero los muertos,
los muertos...
¡qué solos estuvieron nuestros muertos!
domingo, 15 de septiembre de 2019
Boda
Jóvenes que se abrazan
en trajes que eran nuevos
esa misma mañana.
Emocionadas madres con cariño
los habían sacado de sus fundas,
y extendido en camas abandonadas.
Ahora están arrugados, manchados,
con ceniza y lamparones.
Antes que llegue el día probarán
saliva y estertores.
Bajo la luna se abrazan los jóvenes.
Piel con piel, un leve sudor, rocío.
Los ojos húmedos y enrojecidos
las corbatas deshechas,
las blusas agitándose,
zapatos dejados sobre la hierba.
Se mezclan los recuerdos,
partidos y salidas,
peleas infantiles,
coqueteos furtivos,
estudios y carreras.
Una vida entera.
Suena la gaita a la sombra de piedras
grises y esmeraldas, tristes
porque el tiempo pasa,
el pantalón se alarga,
los deseos cambian
y a la vuelta de la esquina
ya espera la noche oscura, serena.
Pero no bajo esta luna antigua.
Hoy dejemos que la vida desborde
gargantas y corazones.
Estos son días que valen por años,
que resumen lo que fuimos,
que cierran puertas y abren dolores.
Estos son días que recordaremos
otras noches bajo lunas serenas,
otros días de fiesta
y también de alegría.
lunes, 19 de agosto de 2019
En el jardín
Tardes deshilachadas
que detienen lo negro.
Las chuletas y las salchichas
derraman su zumo espeso,
cae sobre la ceniza,
chisporrotean las brasas,
se apagan.
Mezclas el helado con la saliva.
Eco de caramelos
entre dientes gastados,
mellados.
Palabras colgadas en el crepúsculo,
esperando la noche,
húmedos los cabellos.
Vuela la pelota que lanza el niño.
Atraviesa el césped y la recoge
el anciano temblando,
pensativo y sereno.
La cerveza fresca y pies descalzos.
Crecen las sombras que cubren lo verde.
Nos miramos, aguardamos.
Ya el día va cayendo,
pero recordamos el sol primero.
Recogemos juguetes en la hierba
entre risas cansadas,
promesas y descuidados encuentros.
Una falda leve,
una mano delgada,
oráculo y recuerdo.
Retrasamos el momento
-cierto-
de enfrentarnos al lecho
miércoles, 2 de enero de 2019
Islas
Se oscurecen los bordes de las fotos
que miramos sentados aguardando.
Tintinean los vasos y la música...
¡Ah, la música! Viene y nos recuerda
que ya fuimos eternos, inmortales.
Nos recuerda veranos de verbena,
labios húmedos, piernas entreabiertas.
Fuera es de noche,
una noche larga
en esta tierra extraña
que no es la nuestra.
Se mezclan los olores de papayas,
claveles y adormidera.
Esperamos.
Esperamos que vuelvan
noches de verbena
y piernas entreabiertas.
Diletamos al borde de la mar
en esta tierra extraña
que no es la nuestra.
Rememoramos el día.
Fondo azul en la piscina,
un zumo que desciende cristalino,
el aire seco y frío en la montaña,
un barco que veloz cruza las olas,
el mundo detenido al contemplar
la montaña suspendida
sobre océanos y bosques.
Rememoramos...
pero también deseamos
que vuelva a amanacer
una y otra vez.
Rogamos
que se aclaren los bordes de las fotos
que regresen veranos de verbenas,
que esta noche larga no oscurezca.
Imaginamos
días sin fin,
luz que no cesa.
Sabemos
que el mar está siempre cerca.
miércoles, 1 de agosto de 2018
Life is very beautiful
en la luz de Florida,
sombrero, americana,
y una jarra de martini en la mesa.
Tan solo unos pocos años
para desentrañar
de nuestra vida todos los misterios.
Bajo la fúlgida luz de la tarde,
el espacio transparente
donde aletea nuestra existencia.
Era joven cuando reinaba Victoria,
bajo Isabel murió.
Tan solo unos pocos años
para indagar
sobre dioses y mundos.
Es otro nuestro tiempo,
el mío.
También unos pocos años,
entre Isabel
y sabe Dios quién.
Unos pocos años tan solo
para deshacerse entre el aire,
para rozar el cuero y la madera,
para paladear el whiskey
y entre sombras y certezas
oler el humo del tabaco
en noches de invierno.
Tan solo unos pocos años
para dejar escrito
que la sombra de la secuoya cubre
ya el prado de mi infancia;
que los años tienen fin
y muchos que fueron
son ahora recuerdo.
Unos pocos años tan solo
para entregarse
a causas justas que evitarán
de un niño las lágrimas,
de una madre la angustia,
de un padre el dolor.
Unos pocos años tan solo
para darse
a unos y a otros,
a los que me rodean.
Unos pocos años antes
de dejar de ser,
de escribir,
de gozar,
de vivir.
Life is very beautiful
sábado, 7 de enero de 2017
Todos nosotros (otra vez)
y gritarían su tristeza al viento
entre basuras y excrementos;
olor primordial, esencial.
Un cielo oscuro contra el mar inmóvil.
Las noches sin luna todo lo engullen.
Vomitan su negro sobre farolas de luces amarillas,
sobre ciudades de alquitrán y cemento.
El mundo se rasca los piojos apelotonados en su cabeza,
como manadas de cebras
huyendo de uñas grasientas.
Crecieron, se multiplicaron y movieron,
llegaban hasta el mar y se preguntaban
¿no hay más? y allí esperaban
escondidos en la sombra,
aguardando bajo alambres de espino.
Perdieron el recuerdo del calor de los bosques,
el sabor de la sangre en las manzanas.
Olvidaron el crepúsculo en las tendidas praderas,
el aire en el rostro, el cielo sobre la cabeza.
Escaleras estrechas, letras en los ascensores.
"Sí cabemos, nos apretamos".
Intimidad sobre el linóleo despegado;
cebolla, brillantina y heces;
ojos húmedos, furtivos, indiferentes;
cáscaras que se repelen.
Chabolas con suelo de tierra preceden a las paredes de doble papel,
las ratas quedan atrás y debajo;
resbalan en pulidas tuberías de acero
que llevan el gas a quienes viven encogollados sobre ocres barras de hierro
y mueren en la noche de llamas y explosiones,
igual que poemas inacabados.

























