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sábado, 27 de marzo de 2010

Bancos

Alardean los chicos ante el banco
adornado por muslos recién hechos;
se demora la mirada en los pechos,
se atreven a acercarse con un tranco.
Coquetean con quienes miran franco,
brillan gotas de agua en los helechos
que bien podrían convertirse en lechos
si la fortuna les llevara al blanco.
La tierra palpita a través de ellos,
el Sol y las estrellas se formaron,
crecieron plantas y árboles bellos,
animales y hombres bien gozaron
para que las lenguas sean hoy sellos
que junten los centros de los que amaron.

O también, recogiendo algunas de las sugerencias de Jose Zuñiga,

Alardean los chicos ante el banco
adornado por muslos recién hechos;
se demora la mirada en los pechos,
se atreven a acercarse con un tranco.
Coquetean con quienes miran franco,
brillan gotas de agua en los helechos
que bien podrían convertirse en lechos
si la fortuna les llevara al blanco.
La tierra palpita a través de ellos,
el Sol y las estrellas se formaron,
crecieron plantas y jardines bellos,
animales y humanos bien gozaron
para que las lenguas sean hoy sellos
que junten los centros de los que amaron.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Era eso

Sí, era eso; ahora ya lo sé.
Se desparramó el tiempo y el espacio
como chorro de agua, luz de estrellas;
se derramaron
los años incontables
y se sucedieron las explosiones
que alumbraban de las cenizas, soles.
Se fundieron galaxias,
desaparecieron civilizaciones;
nacieron verdes mundos
y se agostaron
transcurridos eones.
Largo fue el preámbulo
de este instante,
centro del universo,
del espacio y el tiempo;
de este momento,
de este patio en penumbra
del olor del jazmín
de la luz bajo la puerta
del beso y el arrumaco.
El cielo negro es dosel
la tierra estrado
el mundo escenario;
el único universo que conozco
tiene aquí, hoy, su centro.
Otro vendrá
para quien esta hora
sea tan solo
un punto en el tiempo,
insignificante,
preámbulo invisible
de su propio centro.
Para él será real,
para mí, tan solo humo,
polvo que cae
al suelo golpear.




domingo, 7 de marzo de 2010

Luna

Yo también he visto
esa luna blanca y fría
espejo de nuestras desdichas.
Yo soy tierra y luna
y sol y estrellas lejanas;
y como todo, no soy nada.

Estas palabras surgieron como comentario al poema "Enfermo", de Susana Corullón, en su blog "Las palabras y los días", blog que vivamente recomiendo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Ángel

Si en tu rostro sintieras
la mano helada
de un ángel que del cielo
a la tierra viniera.
Si sus ojos fijara
en tu propia mirada,
la vida y la muerte se confundirían.
La muerte sería esperanza
de una vida más plena;
la vida sería tan solo
polvo en una calle desierta.

martes, 2 de marzo de 2010

Ceniza

No,
no es ceniza
purificada;
ceniza en la llanura bajo el cielo,
soledad.
No es ceniza que se lleva el viento.
No.
No es ceniza esto.
Tierra mojada y sucia,
envuelta en gris,
lluvia
entre el cielo y el fango.
El estiércol alcanza tu tobillo,
te hundes en la mierda
y miras
el aire entre el gris y la llanura.
Luz entre nubes,
sol en el rostro
y no sabes,
no sabes si eres
el que arrastra los bueyes por el lodo
en días sin memoria;
no sabes si eres
un escritor romántico,
cabellos agitados, vientre lleno,
Werther vital;
no sabes si eres
tronco a un fusil pegado, caminando.
No sabes si eres,
si fuiste.
No sabes,
tan solo sientes.
Sientes el peso del aire,
el agua que penetra,
el mundo en que te ensimas;
gris, azul, verde, gris;
agua y niebla, agua y fango;
sólidas vísceras,
rubicundos paisanos;
sudor y mil olores
que ya se te han pegado.
No,
no es de ceniza purificada
esto que escribo.
¡Mierda!

miércoles, 17 de febrero de 2010

Deshacer y ser

Si te pudieras deshacer y ser
¿acaso habría una mayor dicha?
Es el mundo ataúd de la desdicha
que te asola ya antes de nacer,
cuando te destinaron a yacer
lejos de donde reinaba la bicha,
condenado a ser una mera ficha,
pero capaz de todo comprender.
El silencio se extiende en el vacío,
parpadean estrellas solitarias
en la noche creciente. Nada mío
en estas soledades esteparias
anegadas en tu ausencia y el frío,
abandonadas ruinas milenarias.

domingo, 14 de febrero de 2010

Último

El cielo es negro;
la tierra, dura
y tú estás solo
con tu desdicha.
El dolor es la vida
en esta noche húmeda,
tan fría.
Sin dolor nada habría.
Sostiene tu dolor
ese pino agitado por el viento,
y nubes desgarradas en el cielo
bajo el azogue del espejo negro.
Hoy no hay luna
ni estrellas.
Quizás mañana brille otro sol;
pero ¿quién lo verá?
si yo,
el último,
no llego a despertar.

jueves, 11 de febrero de 2010

Pasajero ingenuo

Noche de madrugada,
sentado, cobijado.
Suenan palabras mágicas.
"Tripulación";
la voz articulada,
miel y agua lejana.
"cerramos puertas,
armamos rampas".
Luz blanca en la cabina,
se inicia rodadura, traqueteo,
"chaleco salvavidas, en su asiento".
Los mimos blancos, rojos y amarillos;
actúan sin sentido.
"entrando en pista
para el despegue".
Esa aceleración,
ese empujón,
ese disparo.
Ya se eleva el avión,
volamos;
flota el estómago
la cabeza se va.
Ahora ya no somos
más que un punto cosido en el azul.
Vuela, vuela el avión.
No importa
de dónde viene,
a dónde irá,
lo único que importa
es el azul
del cielo y del mar,
lo único que importa,
¡volar!

lunes, 8 de febrero de 2010

En el aeropuerto

I
Madrugada

Silencioso y cálido aeropuerto,
estanque de madera congelado
de tablas y metal entreverado;
cuerpo de hierros hacia el techo abierto,
piernas que soportan el peso muerto
del edificio al cielo consagrado
por donde me arrastro aún destemplado
sin ganas, sin destino o rumbo cierto.
Hastío de los pocos que ocupamos
las sillas grises junto a la salida.
Sabemos que hoy tampoco nos vamos,
que de aquí no es posible nuestra huida.
Es ésta prisión en la que moramos
los necios vencedores de la vida.


II
Desayuno

Verde, rojo y blanco son los colores
que me vacían hoy, en la mañana
aséptica, fría y estéril, vana.
De colonias se mezclan los olores,
del café y del zumo los sabores.
Personas delgadas, comida sana;
miradas que se cruzan con desgana
altivos y elegantes triunfadores.
Quisiera pensar que eres distinta,
un hada, una puerta al mundo real,
de mil aventuras papel y tinta,
singular punto espacio temporal
que en mí romperá el lazo de la cinta
que ata con fuerza el alma mortal.


III
Divers

De libros las pirámides perfectas,
calladas y solemnes, en silencio,
aguardan, esperan ver qué sentencio.
Las dependientas miran circunspectas
mientras hojeo páginas selectas.
Con gesto grave leo y diferencio
entre los autores que reverencio
y las novedades sobre las sectas,
panfletos de gurús y mucho más.
Ofertas que chispean y relucen.
¿Con cuál de estas obras me guiarás?
Imagino tus manos, me conducen
por letras que no leeré jamás;
vuelven los fantasmas, se reproducen.

viernes, 5 de febrero de 2010

Azul

Si miro dentro de mí,
en mi centro
¿qué veo?
un hueco, un vacío oscuro.
Si miro al vacío,
a ese vacío oscuro
¿qué encuentro?
una caverna, una caverna
donde mi voz se pierde
en ecos reverberantes.
Si exploro la caverna,
la caverna reverberante
¿a dónde llego?
a un pozo, a un pozo profundo.
Si me atreviera a mirar
al fondo del pozo,
en la caverna que hay en el hueco
que se abre en mi centro.
Si mirara
¿qué vería?
Una luz,
una luz primero tenue,
un amanecer,
un nuevo amanecer,
la luz de un nuevo amanecer,
azul.

lunes, 1 de febrero de 2010

Eterna mortalidad

Mucho ha pasado en el mundo,
mucho ha pasado y no he visto.
Dicen que una vez
hubo faraones,
que hubo constructores
de enormes pirámides;
que hubo guerras violentas
(¿acaso las hay pacíficas?);
una vez hubo un campesino
que cultivaba tierras junto al Nilo
y murió ahogado al volver
una noche a su hogar;
hubo una muchacha
que besó a su novio
y con él se casó;
hubo una vez un sacerdote
que ofrecía sacrificios
a un dios olvidado
en Asia Central.
Hubo un ferrocarril
que descarriló en Santa Clara.
Hubo una mina que se hundió,
hubo un rojo anochecer
calmo y sereno
y un anciano que lo vio
y lloró.
Hubo una vez un mar
que se enrabietó
y un niño junto a la playa
se asustó.
Hubo una vez una emperatriz
que amaba a su criada,
y nunca nadie se enteró.
Hubo un incendio que duró mil años;
eso fue hace tanto tiempo
que nadie lo recuerda
porque nadie había
nacido ya;
tan solo había lluvia, viento, nieve,
relámpagos a veces.
Hubo tantas cosas grandiosas,
tantas cosas pequeñas,
tanto amor, tanta belleza,
tanto dolor, tanta vida
tantas cosas que ni me rozaron.
Habrá tantas cosas, tantas,
cuando yo ya me haya ido,
tantas cosas que me hacen llorar
esta noche, aquí,
al borde del más inmenso mar.
Aquí, donde nos juntamos
tantos dioses desventurados,
soledad contra soledad,
carne con carne virtual;
infinita, eterna mortalidad.


miércoles, 27 de enero de 2010

Magia

Es mágico ese aparato negro,
por eso no podemos ni tocarlo
y se enfadan y gritan al rozarlo.
Si lo cojo quizás me desintegro,
le doy al pulsador y me reintegro.
¡Vaya satisfacción sería usarlo!
Intentar algo más que contemplarlo,
algo más que fingirles que me alegro
cuando aprietan felices el botón
y el temporal de luces y sonidos
invade sin control la habitación.
Entonces nos quedamos bobos, idos.
Comenzamos a ver televisión
los solitarios niños consentidos.

domingo, 24 de enero de 2010

Piernas y agua

Al agua le han nacido piernas largas.
En un lago; azul, negro, azul y verde,
blanco, amarillo, carne que te pierde.
Ojos en los que veo viejas cargas,
poso de horas duras, muy amargas;
del mundo en el que sólo es quien muerde.
Muerte para el que aquello aún recuerde
y vida para ti, que aquí te embargas;
que aquí contemplas y te admiras toda
de los bosques y de la lluvia recia;
que descansas feliz en tu pagoda,
lejos de la mundana peripecia.
Ojalá sea éste altar de boda
y tumba de ambición soberbia, necia.

Y descanso junto a quien te acomoda

miércoles, 20 de enero de 2010

Hermanos

Venid hermanos,
venid todos los abandonados,
los que hemos sido arrojados
a este cielo,
a este verde,
a este campo.
Venid todos como ciegos, llorando;
venid y juntaos,
y ahora comamos,
comamos las viandas
que nos han preparado
los dioses que aquí nos han arrojado.
Comamos y agradezcamos
el cielo y el viento,
el sol y la mar,
el verde y azul,
y este lugar
que nos han prestado
un tiempo tan breve,
tan breve. Si todo
desapareciera
cuando nos fuéramos
¿importaría?
Comamos, hermanos,
y agradezcamos;
y ahora
durmamos.

sábado, 16 de enero de 2010

Grisear

Esa amarga soledad
cuando grisea el azul
fuera del hogar.
Esa amarga soledad
cuando todo se detiene
para contemplar
cómo el día muere.
Talmente parece
que no despertará más.
Esa amarga soledad
cuando un hueco se abre
entre el pecho y el alma
y el aire gris lo llena
de frialdad.
Esa amarga soledad,
esa amarga soledad
nos enterrará.

O también (tomo la idea del comentario de Adelfa):

Esa dulce soledad
cuando grisea el azul
fuera del hogar.
Esa dulce soledad
cuando todo se detiene
para contemplar
cómo el día muere.
Talmente parece
que no despertará más.
Esa dulce soledad
cuando un hueco se abre
entre el pecho y el alma
y el aire gris lo llena
de frialdad.
Esa dulce soledad,
esa dulce soledad
nos enterrará.


jueves, 7 de enero de 2010

Grecia



Para Blanca



Cálmate corazón,
reposa y mira, goza
del azul insondable, hasta el cielo,
del lecho cristalino de la mar.
Amarillo y verde, el viento les mece.
¡Ah! sutil armonía;
de lo alto desciende
una mano invisible que nos cubre
de perfumes y música;
se aquietan nuestros ojos,
se abren los oídos.
Tórnanse transparentes
cuerpos hermosos,
lánguidos en la tarde tremolante,
suaves sexos desnudos,
santos arcángeles inmaculados.
Sentimos cómo late el corazón
y la hierba en la espalda
que nos vuelve uno más
de esta sacra hermandad,
del concilio de los que creen,
de los que han visto un mundo
más allá de la mar.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

viernes, 25 de diciembre de 2009

Matar a Bach




Si matáramos a Bach,
si bajáramos los altos techos
de las catedrales,
si acabáramos con el calor
en nuestras iglesias;
si murieran los burgueses
que alientan terrenas recompensas
en los penitentes;
si supiéramos que nuestra fe
conduce a la muerte terrenal,
a la pobreza,
y al dolor;
si aún así
nos sentimos reconfortados,
satisfechos, felices,
rodeados de nada;
si aún así
el corazón se agranda,
los ojos fluyen y el amor mata;
si aún así nos sentimos dichosos
entre el barro y los excrementos
en alguna barriada ruidosa
de alguna ciudad perdida
en las letrinas del mundo;
si aún así
amamos a los pobres
y a sus verdugos;
si aún así amamos a Dios
y pensamos que Él nos ama
¡Benditos seamos!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Amor indiferente

La amistad del amado mueve al llanto
de quien ni fuerzas tiene para odiar
a quien bien quisiera poder amar
igual que ama a Dios un mártir santo.
Con leve sonrisa responde al canto
de quien la vida podría entregar
por unos labios altivos besar
que puerta son del luminoso manto.
Si amor te profesa el indiferente,
y aun así quieres mostrarle amistad,
hazlo; pero has de tener muy presente
que lo que entiendes como gran bondad
es herida que marcará su frente,
siniestra semilla de la maldad.

La amistad del amado mueve al llanto
de quien ni fuerzas tiene para odiar
a quien quisieras tú poder amar
igual que ama a Dios un mártir santo.
Con leve sonrisa responde al canto
de quien la vida podría entregar
por unos labios altivos besar
que puerta son del luminoso manto.
Si amor te profesa el indiferente,
y quieres mostrarle tierna amistad,
hazlo; pero guarda siempre presente
que lo que entiendes como gran bondad
es herida que marcará su frente,
siniestra semilla de la maldad.



De nuevo aquí me ha inspirado una entrada del blog de lisi, en concreto, punto de mira y espejos.