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viernes, 23 de julio de 2021

Muertos

¡Líbranos Señor del notario de los muertos!
De quienes miden tamaños y emplazamientos,
de quienes deciden dónde han de estar los restos
de aquellos que hace tanto murieron.
Quien no se haya visto en la mañana
temblando ante el cielo enrojecido,
el ruido de mosquetes y la risa
de quien te va a matar.
Quien no haya sentido las rodillas
quebrarse por las balas,
plomo en los pulmones y fuego seco
que sin aire te deja;
quien no haya sentido más la rabia
de la derrota que el miedo a la muerte;
quien no haya odiado y amado y luchado,
matado y perdonado;
quien no se haya dejado llevar
por la venganza y la ira, el rigor
de la justicia, el deseo de paz;
a quien todo esto le sea ajeno
¿qué ha de juzgar?
Líbranos de los tribunales del pasado,
de quienes invocan odios,
de quienes mueven cadáveres,
de quienes dictan verdades
y sepultan las dudas.
De todos ellos, líbranos Señor,
danos razón, conciencia y humildad,
valor y comprensión, sabiduría
para guardar olvidos y recuerdos.
No hay ni tumba hermosa ni muerte pacífica.
Bajo el oscuro mármol viven los gusanos,
en la cripta resuenan disparos antiguos
que hablan de derrotas y fracasos,
de pérdidas que ningún honor tapará.
No hay muerto mayor que el vivo más pequeño.
Todos lo muertos han sido vencidos.
Si con los suyos descansan, dejémoslos
o entre tierra o en granito reposar.
Solo por una flor poner o un nombre
un cuerpo se puede desenterrar.
Si no es por eso, ninguna disculpa habrá
para los recuerdos de un muerto perturbar
¡Líbranos Señor del notario de los muertos!
Que quienes miden tamaños y emplazamientos
dibujen parques y no cementerios




sábado, 10 de julio de 2021

17 sílabas



1.
Hoy una sombra
ha oscurecido el sol
por un momento
(6 de mayo de 2009)

2.
Mis versos muertos
en la tumba sonríen,
impertinentes
(7 de agosto de 2009)

3.
"Te quiero mucho",
y le regaló un cactus
con sus espinas
(30 de diciembre de 2009)

4.
Si te rozara
el mundo vibraría
en un destello
(12 de enero de 2010)

5.
Ojos brillantes
entre el malva y el negro
sufren, lo siento
(16 de enero de 2010)

6.
Tarde de lluvia
el día suavemente
desciende y muere
(25 de enero de 2010)

7.
La luz se pliega
y el corazón se encoge,
mañana gris
(5 de febrero de 2010)

8.
Gotas de lluvia
sobre mi parabrisas
despejan, limpian
(3 de marzo de 2010)

9.
Llega el calor,
olores rojos, verdes;
postrer amor
(10 de abril de 2010)

10.
Una ventana,
una mirada triste,
muerte y dolor
(10 de abril de 2010)

11.
Miras el cielo,
luz y nubes, azul
¿por qué murió?
(10 de abril de 2010)

12.
Sangre en la hierba,
fuente de vida y muerte
no manes más
(10 de abril de 2010)

13.
Entre la gente
su figura y mirada
quise soñar
(11 de mayo de 2010)

14.
De la doncella
cae el negro vestido,
se hace la luz
(12 de mayo de 2010)

15.
Los ojos tristes,
han muerto la esperanza
y la ilusión
(14 de mayo de 2010)

16.
Se ahoga el alma
en la lluvia de mayo
que no descansa
(15 de mayo de 2010)

17.
El sol se esconde,
nos ha vuelto la espalda
¿qué le hemos hecho?
(15 de mayo de 2010)

18.
El sol no gira
por nuestro calendario;
todo es azar
(15 de mayo de 2010)

19.
Sin la poesía,
hoy los trabajadores
somos más pobres
(20 de mayo de 2010)

20.
Tamtán, tamtán;
una y otra vez
hasta el silencio
(3 de junio de 2010)

21.
En la piel húmeda
va dejando la noche
tu bello rastro
(5 de junio de 2010)

22.
O escribo un haiku
o el corazón me estalla,
no puedo más
(12 de junio de 2010)

23.
Sube la mar
en la playa vacía
Gris soledad
(9 de diciembre de 2010)

24.
Un niño mira
una vaca en el río,
primer recuerdo
(29 de noviembre de 2011)

25.
Una persona
en la playa vacía,
cae la noche
(30 de noviembre de 2011)

26.
Solo en un beso
decirlo todo, entero;
mundo sin tiempo
(30 de noviembre de 2011)

27.
Pequeños dramas;
espuma, sal y viento
sobre el abismo
(5 de diciembre de 2011)

28.
Campos de trigo,
espigas encrespadas,
la fideuá
(15 de diciembre de 2011)

29.
Queda en el cielo
un resto azul y rosa
junto a lo negro
(19 de diciembre de 2011)

30.
Just a small suitcase,
words are waves in a wild sea.
Tears are not allowed
(30 de agosto de 2013)

31.
Luz de la tarde,
hilo entre persianas,
cruz en el aire
(15 de enero de 2015)

32.
La primavera
derrama en los cerezos
galas de nieve
(23 de febrero de 2015)

33.
Pobre regalo
en diecisiete sílabas
es el haikú
(27 de mayo de 2015) 

34.
Montaña alta
al final del camino;
atrás, la vida
(26 de enero de 2021)

35.
En el verano,
corta el barco las olas.
Descenderemos
(3 de julio de 2021)

36.
Moscas que vuelan
al calor de la tarde.
Sudor, sopor
(3 de julio de 2021)

37.
Tarda la noche,
un galán en el patio,
ruido de copas
(3 de julio de 2021)

38.
Hora sin sombra
en el día sin noche.
Calor, silencio
(5 de julio de 2021)

39.
Dentro del bosque
un mendigo harapiento
bajo la lluvia
(9 de julio de 2021)

40.
Ocho tentáculos,
arena y agua cálida,
morirá pronto
(11 de julio de 2021)

41.
Blanca la garza
que te mira un instante
y al cielo vuela
(14 de julio de 2021)

42.
Crepita el fuego,
silencio entre los árboles,
noche y mañana
(15 de julio de 2021)

43.
Abro los ojos,
cuando cantan los grillos,
nació la luna
(16 de julio de 2021)

44.
Blancas las hojas
del olivo en la noche
tapan la luna
(16 de julio de 2021)

45.
Conmigo quienes
me sobrevivirán,
melancolía
(17 de julio de 2021)

46.
Al despertar,
la sombra del ciprés
se había ido
(17 de julio de 2021)

47.
Suaves las olas
al final de la tarde,
tan solo eso
(19 de julio de 2021)

48.
Unas mujeres
cogen cisco en la arena
aún de noche
(20 de julio de 2021)

49.
Piel de serpiente
en medio del camino
¿cuándo se irá?
(20 de julio de 2021)

50.
Por la colina
cruzan sombras de nubes
¡no se detengan!
(23 de julio de 2021)

51.
Mosca atrapada
en el coche que parte,
no volverá
(2 de agosto de 2021)

52.
¡Cuánta basura
llena las papeleras
de la autopista!
(2 de agosto de 2021)

53.
Entre las nubes,
un fragmento quebrado
de arco iris
(2 de agosto de 2021)

54.
El mismo viento
mueve unos molinos
y otros, no
(2 de agosto de 2021)

55.
Sin esperarlo,
caen gotas de lluvia
sobre el capó
(3 de agosto de 2021)

56.
Busca la sombra
un viajero con botas,
viene de lejos
(3 de agosto de 2021)

57.
Sol a la espalda,
apago otro día,
entro en la noche
(3 de agosto de 2021)

58.
Lluvia de estío,
jazmines temblorosos,
cielo cubierto
(4 de agosto de 2021)

59.
Sobre el neón,
árboles, campo, tierra;
como al principio
(6 de agosto de 2021)

60.
Golpe de viento,
vuelan las servilletas
¿es ya de noche?
(10 de agosto de 2021)

61.
Huele el jazmín
y comienza la brisa,
noche de estío
(15 de agosto de 2021)

62.
Tiembla la flor,
tiemblan las hojas
bajo lo negro
(17 de agosto de 2021)

63.
Luz de la tarde
tras la lluvia de invierno
en los cristales
(15 de diciembre de 2022)

64.
Cortina alzada
para que pueda entrar
la oscuridad
(22 de julio de 2024)

65.
Fresca mañana
al final del verano,
rabian las moscas
(26 de agosto de 2024)



lunes, 22 de marzo de 2021

21 de marzo de 2021. Día mundial de la poesía

Siguiendo una iniciativa de "Asturias, capital mundial de la poesía", en los últimos días compartí varios poemas en facebook con motivo del Día Mundial de la Poesía, que se celebra el 21 de marzo. Poemas en español, francés, catalán, alemán, inglés y chino. Sin ningún criterio determinado, tan solo cosas que me gustaban, mezclando composiciones propias con obras de grandes autores. En el caso de poesías en lenguas extranjeras, junto con la versión original ofrecía una versión (que no traducción al español). Esas versiones son siempre mías.
Las reúno aquí porque de otra manera me será difícil localizarlas en otro momento.










domingo, 21 de marzo de 2021

Versión de un poema de Rilke (Herbsttag - Día de otoño)

Herbsttag (Rainer Maria Rilke)


Herr, es ist Zeit. Der Sommer war sehr groß.
Leg deinen Schatten auf die Sonnenuhren,
und auf den Fluren lass die Winde los.

Befiehl den letzten Früchten, voll zu sein;
gib ihnen noch zwei südlichere Tage,
dränge sie zur Vollendung hin, un jage
die letzte Süße in den schweren Wein.

Wer jetzt kein Haus hat, baut sich keines mehr.
Wer jetzt allein ist, wird es lange bleiben,
wird wachen, lesen, lange Briefe schreiben
un wird in den Alleen hin un her
unruhig wandern, wenn die Blätter treiben.


Versión en español

Es ya la hora, largo fue el verano.
Que las sombras apaguen los relojes
y soplen los vientos sobre los campos.

Que maduren las frutas más tardías;
dales, Señor, dos días más de sol,
para que lleguen así a la sazón
y tenga el vino denso su dulzor.

Quien no tenga casa, no la tendrá,
quien esté solo, solo quedará,
velará, leeerá y escribirá
largas cartas y por las avenidas
sin paz, entre las hojas, andará


martes, 26 de enero de 2021

在路的尽头




Montaña alta
al final del camino;
atrás, la vida.

山高

在路的尽头;

背后, 生活


Escribí el haiku e intenté traducirlo al chino. Vi que en chino los versos quedan muy desiguales (dos caracteres, cinco caracteres y cuatro caracteres) por lo que intenté una versión en chino que respondiera a la métrica 5-7-5, en este caso en caracteres. El resultado es éste:

我到达山上.
在她后面, 我的家;
在后面, 生活

La traducción literal de estos versos sería (creo):

Llego a la montaña,
tras ella, mi hogar;
detras, la vida

En español quedan tres líneas de seis, seis y cinco sílabas. Así que intento transformalo en tres versos octosílabos, que es el verso más natural en español.

Llego al pie de la montaña,
más allá estará mi hogar.
Una vida tras de mí.

De esta forma, como en el juego del teléfono, la serie quedaría así:

Montaña alta
al final del camino;
atrás, la vida.

山高

在路的尽头;

背后, 生活


我到达山上.
在她后面, 我的家;
在后面, 生活


Llego al pie de la montaña,
más allá estará mi hogar.

Una vida tras de mí.

jueves, 31 de diciembre de 2020

El año que no esperábamos

El año que no fue lo que esperábamos.
Un año de tristeza y de dolor.
Un año en el que todos recordamos
a alguien que en este año partió.
Un año que deseamos dejar.
Un año en el que quienes nos quedamos
estamos frente a muchos obligados.
Un año en el que a quienes se nos fueron
les debemos este brindis amargo,
la sonrisa, el abrazo imaginado,
el empeño y la fuerza, la energía,
el deseo y el cansancio, la entrega.
Esta noche levantad la cabeza,
encerrad en el puño la tristeza,
en el alma guardad dolor y pena,
encargad alegría al que la venda,
ataros un pañuelo a la cabeza
y ceñiros la faja a la cintura,
que la cosecha en el campo no espera.
Los que vivimos estamos en deuda
con tantos que las fiestas no celebran.
Cava y turrón son este año ofrenda
a esa vida esquiva y regalada
que es a la vez presente y alcabala.
Disfrutemos como antaño solimos,
como, de nuevo, otro año haremos.
En este que el rojo y el blanco sean
el negro que no lucimos y el gris
de cenizas perdidas, olvidadas.
Guardemos en el corazón un hueco
para encerrar en él, ya para siempre,
la mascarilla, gel, distancia en la cola.
Miremos de frente al año que empieza
y con dientes y puños apretados
dile por nosotros y por los otros:
traenos salud, alegría y paz;
entrégate a nuestra fragilidad,
que sea un tiempo calmo.
Flores y guirnaldas para los muertos;
bodas postergadas, risas y vino;
paseos y húmedos reencuentros.
Que sean días de tranquilidad
en que podamos borrar la tristeza,
con el amigo tomar una caña,
con el hermano compartir recuerdos,
al compañero llevar un café.
Que haya un momento para pensar
qué hicimos mal, en qué errores caímos.
Que sea un año como los demás.
Feliz Navidad.




martes, 29 de diciembre de 2020

Amanda

Un regalo para la bella Amanda
en la noche más larga y más oscura
que precede al día que menos dura.
De monstruos y fantasmas una panda,
habitan el libro de banda a banda.
Recorrerás de un bosque la espesura,
saldrás con vida de una aventura
y te convertirás en la que manda
en un mundo de magos y misterios.
Que te lleve el río de la emoción
de las montañas a los cementerios,
de la pobre y humilde habitación
al más poderoso de los imperios,
de un gatito al más terrible dragón.



martes, 15 de diciembre de 2020

Traspaso

Un traje nuevo, funerario.
Estrellas vespertinas en el rostro.
Abrazo tierno y ya lejano.
Aquí, allá están entremezclados.
Rompen olas en la madera
cae espesa sobre nosotros
espuma de recuerdos, años.
Florecen las palabras,
la hierba sobre el mármol.
Fresco en la tarde, cielo encapotado.
Unas fechas en la piedra
es todo lo que, con tiempo, 
de una vida ha quedado.


sábado, 3 de octubre de 2020

Herds and hordes

When herds become hordes,
when fires light the night,
when blood, sand and dirt
cover their new faces.
Now we live that moment,
Remember then, my friend,
the huts in the vast meadow,
our horses and bows.
We rode in the fresh air.
No fear, no time, no death.
We and the world were new.
I can hear now your song.
A woman at your side,
an old tree, chess and bread.
Gentle breeze, a cold sword.
I hear again your song,
Here, under the stone.
Don't let me in the marble!
Take my corpse to the grass.
I will feed the mice,
may the worms clean my skull.
No burial mound, no words,
nor honours neither thoughts.
Don't let me here my friend!
Forget my foolish orders,
my stupid conceit.
Take today my shoulder
in the old way you did.
Let's look at the blue sky
till the cold in the night.
Listen to me, my brother!
We will find our women,
will our children kiss us.
Hold my hand like a lover
takes his beloved's hands.
Let's spend the whole death
evoking the old days,
water, milk, wind and fire.
To win, to lose, to live.
Give me, Lord, one day more.
One day to disdain thrones,
to tear up silky clothes,
one day to dismiss armies;
one day to become nothing.
One day to deserve a beautiful end.
I'll be no one again,
a child, a blade, a sheep.
Then I will disappear
like water on the grass.
I'll have a good man's death.
Nobody will ever remember me.
Nothing on earth becomes alien to me.
The horde is now a herd.
Smooth wind moves the leaves.
The emperor's name
lays on the grave.












domingo, 26 de julio de 2020

Temporal

Hay un día terrible
en que todo se vuelve temporal.
Y no solo temporal.
Vacío, hueco, sin sentido.
Ese día miras a tu pasado,
repasas lo que creías eterno,
lo miras como entonces lo veías
y al suelo se cae, dedos abiertos.
Ese día te fijas en lo que te rodea,
Tus ojos se paran en cierto libro,
en una pluma, un dibujo o un espejo
y lo ven ya olvidado,
o definitivamente perdido,
sin que nadie ya sepa
como temblaste o lloraste al abrir
infantil envoltorio,
sofisticado lazo
o la caja del regalo
que el padre, la madre, la esposa o el hijo
algún día lejano
con cariño te hizo.
Ese día sabes
que lo que ahora proteges
se perderá sin remedio.
Ese día sabes
que toda tu vida
no tiene más sentido
que el que tiene un pajarillo.
Ese día adivinas
que tu casa será de otro,
que alguien tus trajes regalará,
que tu biblioteca se deshará,
que tus ordenadores se vaciarán
que tus hijos ya no hablarán de ti,
Ese día sientes
como el tiempo te cubre
hasta desaparecer.
Ese día es el día
en que...

domingo, 5 de julio de 2020

Fiesta

Sabes que lo mejor llega al final.
Todavía un momento
cuando las conversaciones decaigan
como velas sin aire.
Cuando ahí parezca que todo acabe,
se abrirán las ventanas
y saldrá el humo denso del tabaco,
el olor a sudor,
espesos deseos insatisfechos.
Volverás a ser joven,
modulable, voluble.
Las señales no tendrán importancia.
Serán borradas como
tatuajes infantiles.
Ese será el instante en que consigas
ver la luz triangular,
rozar con suavidad
los cálidos contornos
de pieles tersas.
Ese será el instante
de conocer
el temblor de la vida que termina,
que en su pulsión final
permite adivinar
cómo será
lo que nos seguirá.
Ansías ese fresco recoveco
de infantiles recuerdos,
amores desdichados,
tardes tranquilas,
caricias y miradas,
viajes de vacaciones,
perfiles atisbados en el metro,
tardes felices de nervios y lluvia.
Ansías que la vida no se acabe,
que aún te den un mes,
unas semanas y poder llegar
a la cita y a la mirada amiga,
a las primeras olas,
a eso que adivinas
que quieres conservar;
a eso que decides
guardar para evocar
en el segundo que acaba la cuenta,
ese último segundo que dura
toda la eternidad.
En el hombro te roza una mano.
La cabeza se vuelve a la señora.
Una sonrisa amable,
la indicación sutil,
la mirada hacia la puerta abierta.
La fiesta acaba ya.
Una disculpa y un beso furtivo.
Así ha sido el final.
Esa mirada fría, esa puerta.
Ya no hay más.
Se borran los infantiles recuerdos,
Se borran besos y abrazos antiguos.
No habrá ni mirada amiga,
ni ese instante especial.
No habrá esa oportunidad final.
No habrá una última Navidad
ni hojas ocres que en otoño caen.
No habrá calor en el postrer verano,
ni flores que en mayo abren.
La lluvia de abril hará de telón.
Un cadáver, un número y un año.
No quieren nada más;
el resto estorba, sobra.
Molestan las semanas que podrías
aún haber vivido.
Al cadáver conceden
lo que a tí te negaron.
Unas semanas más
que te permitirían
preguntarle a la vida
si esta te daría,
por cariño, por pena o simpatía
un último destello,
pleno, brillante,
intenso y penetrante,
pura felicidad.

















lunes, 29 de junio de 2020

Vida

Las cosas no son como eran antes.
Vaho en los cristales, agua turbia, polvo.
Hay una baldosa alta y levantada,
una grieta en la pared alisada,
un temblor, calor o frío a destiempo.
La vida supo esperar el momento
de abrir hostilidades.
Sin grandes aspavientos,
leve morosidad,
mañana de domingo.
Supo esperar el día
de bombardear los buques anclados
-las velas al pairo, bien engalanados,
vigías dormidos, cañones guardados-
tranquila la playa de nuestra alegría,
allí donde el corazón aguardaba
un día sin sorpresas,
una noche tranquila,
una muerte feliz,
una tumba sencilla,
una herencia pacífica.
La vida supo aguardar el momento
de la caricia áspera
que con su dedo índice
nos regala la mano,
pálida y seca,
de un esqueleto.
No te derrumbas.
No se permite
tal cosa.
Permaneces en pie.
Quieto.
Detenido en un semáforo en verde
mientras que otro sigue
en el fluir de la calle,
en el sol de la tarde,
sabiendo ya perdida,
la muerte feliz,
la tumba sencilla,
la herencia pacífica.
Sea pues, amiga.
Aquí nos tienes,
derrotado y perdido,
sintiendo al fin
lo que vale un día
sin lágrimas ni sangre.
Un día que no espera
otra tarde de dicha.
Aquí me tienes
aguardando
otro golpe, más lágrimas
y la esperanza,
que nada acabe antes
que el fin de nuestra dicha.


jueves, 7 de mayo de 2020

Ausencia

En la reunión que hemos celebrado

ha salido tu nombre.
Lo cierto es que no hablábamos de ti.
Tratábamos tu plaza.
La plaza que ocupabas.
Ahí oímos tu nombre.
Había que cambiar algunos planes,
algunas previsiones.
Han de modificarse
ciertas convocatorias.
Tareas burocráticas,
concursos y baremos,
tribunales y docencia asignada.
Otro debe dar mañana tus clases.
Los alumnos no cambian,
seguirán aprendiendo,
aunque sea ya con otro maestro.
Se hizo una referencia breve,
corto agitarse de ojos y manos.
Fue tan solo un momento.
Con la vista nublada
y el corazón latiendo
volvimos a las tablas y a las cifras.
Así pasa una vida,
Esta es la huella que deja,
Leve temblor en el aire,
sombra sobre la pantalla,
fulgor de palabras en nuestro pasado,
debates encendidos
como sol en la tarde.
Comidas y cafés,
mano amiga que descansa en mi brazo
- éste es mi recuerdo-
en morosos paseos.
Nada de eso es ya.
Un nombre que pronto se borrará,
que ya comienza a desaparecer.
Cuerpo que se acumula junto a miles
en salones oscuros y vacíos.
Ataúdes de pino
e interminables listas,
cifras, ecuaciones, curvas, tangentes.
Risas, caricias, deseos y juegos.
Solemne el funeral
que antecede a la nada.
Lloramos lo perdido,
pero los muertos,
los muertos...
¡qué solos estuvieron nuestros muertos!


lunes, 6 de enero de 2020

Un año más

Un año más y no sabes
qué pensar, qué imaginar.
Las certezas se diluyen en aire frío y azul.
Impulsos de otro tiempo descienden desde las nubes
y acaban reposando junto a ríos tranquilos, serenos.
La vida se extiende sobre inmensos campos de recuerdos.
En la mesa se acumulan las sombras
que hablan de lo que fuimos,
de lo que seremos.
Un manto delgado y multicolor
cae sobre prados de otros tiempos.
Es la noche dura los días de invierno.
La mano roza lo negro,
pero se detiene al borde del hielo.
En un rincón, el fuego,
más allá el árbol y el muérdago.
Se acumulan las caricias de amigos y compañeros,
de quienes nos acunaron,
de quienes nos abrazaron,
de quienes nos besaron y amaron.
Es un día que vale una vida,
una noche que eterna se repite
y nos dice que callemos,
que aguardemos y confiemos.
¡Sea pues, amigo!
Toma mis deseos
y acógelos como yo también quiero.
Feliz Navidad

miércoles, 16 de octubre de 2019

Revolución 2019

Cuelgan cadáveres de las farolas;
hombres, mujeres; brazos y pies desnudos;
jirones de carne azul bajo la lluvia.
Se hace de noche en la ciudad silenciosa,
devoran las llamas papeles y edificios.
Se cierra el día y las puertas son condenadas.
Quedan francas las casas de los muertos
que cuelgan de lo alto de las farolas,
péndulos sobre vómitos y excrementos.
Ya no son nada,
adornos en las aceras de la ciudad,
ojos de cristal, lenguas de cartón;
hay quien aún les espera con amor,
sin saber que sus manos están atadas,
que una cuerda aprieta su yugular,
que ya no son.
Restos de la ira, trigo molido,
uva macerada en el puño de la masa.
Del causante el cadáver las culpas paga
con ese voltear grotesco y lento
sobre sangre y excrementos.
Bajo la luna callada algunos se acercan y lloran
mientras otros escapan.
Ya nadie se acuerda de quien tensó la cuerda
que en cada farola una persona ahorcó.
La furia que el odio en su día sembró
se abre paso entre matas y malezas,
asfixia las rosas y los claveles,
tiñe de negro risas y esperanzas.
Quedémonos juntos los que aún amamos
e incluso en esta noche oscura y fría
confiemos en que el sol que llegue alumbre
un mundo en paz, un mundo en libertad.


viernes, 4 de octubre de 2019

Obra

En el sol de la tarde
se levantan ciudades de hormigón
y de hierro.
Músculos y sudor.
Polvo en el aire, calor.
Brazos en hermandad
que juntan agua y arena,
alisan el cemento,
remueven el alquitrán.
En el calor de la tarde
se pegan las grasas a los zapatos
y desde los automóviles
ojos furtivos
de quienes van y vienen,
contemplan la calle rota y quebrada,
en lo que estaba oculto se detienen
y admiran la forma en que se rehace.
En la luz de la tarde
se apura la jornada que ya acaba.
Son los jefes coronados
por el resplandor del sol
que roza ya las azoteas blancas.
Los cascos limpios y la ropa cara.
Se mezclan con la brea
sin hundirse en el negro.
Ellos también construyen,
también levantan ciudades de acero
sin manchas grises de obra en los dedos,
sin cemento adherido a los cabellos.
Sus axilas no están húmedas
ni enrojecidas sus caras.
Es otra su hermandad...
o no, quizás.
Los que miramos y los que construyen.
No hay más.
Así ha sido, así por siempre será


domingo, 15 de septiembre de 2019

Boda

Noche verde, noche negra.
Jóvenes que se abrazan
en trajes que eran nuevos
esa misma mañana.
Emocionadas madres con cariño
los habían sacado de sus fundas,
y extendido en camas abandonadas.
Ahora están arrugados, manchados,
con ceniza y lamparones.
Antes que llegue el día probarán
saliva y estertores.
Bajo la luna se abrazan los jóvenes.
Piel con piel, un leve sudor, rocío.
Los ojos húmedos y enrojecidos
las corbatas deshechas,
las blusas agitándose,
zapatos dejados sobre la hierba.
Se mezclan los recuerdos,
partidos y salidas,
peleas infantiles,
coqueteos furtivos,
estudios y carreras.
Una vida entera.
Suena la gaita a la sombra de piedras
grises y esmeraldas, tristes
porque el tiempo pasa,
el pantalón se alarga,
los deseos cambian
y a la vuelta de la esquina
ya espera la noche oscura, serena.
Pero no bajo esta luna antigua.
Hoy dejemos que la vida desborde
gargantas y corazones.
Estos son días que valen por años,
que resumen lo que fuimos,
que cierran puertas y abren dolores.
Estos son días que recordaremos
otras noches bajo lunas serenas,
otros días de fiesta
y también de alegría.


lunes, 19 de agosto de 2019

En el jardín



Tardes deshilachadas
que detienen lo negro.
Las chuletas y las salchichas
derraman su zumo espeso,
cae sobre la ceniza,
chisporrotean las brasas,
se apagan.
Mezclas el helado con la saliva.
Eco de caramelos
entre dientes gastados,
mellados.
Palabras colgadas en el crepúsculo,
esperando la noche,
húmedos los cabellos.
Vuela la pelota que lanza el niño.
Atraviesa el césped y la recoge
el anciano temblando,
pensativo y sereno.
La cerveza fresca y pies descalzos.
Crecen las sombras que cubren lo verde.
Nos miramos, aguardamos.
Ya el día va cayendo,
pero recordamos el sol primero.
Recogemos juguetes en la hierba
entre risas cansadas,
promesas y descuidados encuentros.
Una falda leve,
una mano delgada,
oráculo y recuerdo.
Retrasamos el momento
-cierto-
de enfrentarnos al lecho



miércoles, 8 de mayo de 2019

Berlín en mayo (otra vez)


Sale el sol temprano en Berlín
en las mañanas frescas de mayo.
Y aquel día salió aún más temprano.
Me encontré en la calle a un borracho
que, sin vergüenza, me pidió dos marcos.
Se los dí, y más le hubiera dado.
Tenía el corazón abierto,
lleno de esperanza, entregado.
A la noche había llovido
y bajo el sol todo brillaba
limpio, puro, recién fregado.
Entretuve las horas caminando.
Repiqueteaban mis pasos
sobre las baldosas de piedra
en la fría mañana de mayo.
Todo salió como había pensado:
A las once nos encontramos,
comimos con un compañero
y ya a la tarde juntos paseábamos.
Se levantó un poco de viento,
el cielo era ahora gris.
Yo me sentía destemplado.
La acompañé hasta una calle,
la calle que era su calle.
Allí me abrí las venas,
y un chorrito de sangre
me manchó los zapatos.
Pensé por un instante
que en mi alma entraría;
pero ninguna mano
me acarició temblando.
Cuando me quedé solo
supe que ya sabía,
desde el rayo de sol primero,
que aquello pasaría.
Qué ridículo es llevar un paraguas
en una tarde gris de mayo.
La noche venía del este.
El cielo negro devoraba
las calles y mi corazón.
Me senté en mi butaca.
Rodeado de gente
me sentía mejor.
Sólo faltó un espectador,
que era ¡mira por dónde!,
justo el de mi costado.
La ópera se me atragantó.
Me reí del destino
que tan claro dejaba
lo solo que yo estaba.
Hoy he recordado
que fui yo quien compré
aquella entrada junto a mí;
cuando todavía pensaba
que aquel día de mayo
en Berlín sería soleado.

sábado, 20 de abril de 2019

Silencio



El silencio aquieta las aguas.
Como mancha de petróleo
se extiende sobre el mar;
llega a la costa;
muerde la arena,
blanca y viscosa;
vuelan gaviotas negras
sobre el océano muerto.
Lástima